Materiales

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  • Material

  • Dónde están

  • Datos técnicos

  • Mantenimiento

  • Acero inoxidable

    • Electrodomésticos
    • Rejillas escurreplatos
    • Fregaderos
    • Encimeras
  • El acero inoxidable se caracteriza por un contenido de cromo muy elevado y por ser resistente a la oxidación que suele originarse con la exposición al agua y al aire. Además de conferir a la estética de la cocina una identidad peculiar y un aspecto profesional, este acero se elige por sus dotes de resistencia, durabilidad e higiene. Las superficies de acero pueden tener distintos acabados: brillante, satinado o desgastado (vintage); en el primer caso el brillo es insuperable; el segundo destaca por su elegancia discreta, que disimula las marcas dejadas por el uso; en el tercer caso se observa una connotación estética fuertemente característica y la posibilidad de ocultar los indicios de desgaste. El acero ofrece importantes ventajas para los usuarios que hacen un uso continuo de la cocina: además de la impermeabilidad a los líquidos, es resistente al calor, a la luz y a los choques. La posibilidad de soldar una encimera de trabajo con las otras partes de la cocina, por ejemplo los fregaderos y las placas de cocción, permite obtener una continuidad apreciable no sólo desde el punto de vista estético sino también en términos de higiene, evitando la presencia de líneas de unión que pueden favorecer la acumulación de suciedad, con la consiguiente proliferación de microorganismos (Franco Bulian vicedirector Catas – Ambiente Cocina).

    Se trata entonces de un material caracterizado por una alta durabilidad pero no resistente a las rayas, por eso es necesario proteger las superficies con tajares u otros soportes para prevenir el efecto del desgaste y la pérdida de brillo. Atención al contacto prolongado con la sal (cloruro de sodio) y con cualquier solución que pueda contener sales a base de cloruros: los cloruros anulan la función de protección del óxido de cromo, causando fenómenos oxidativos. Prestar atención en igual medida a los objetos metálicos: el contacto prolongado entre el acero y otros metales comporta la oxidación del metal menos noble (corrosión galvánica). El acero inoxidable generalmente es “más noble” que otros metales, pero conviene mantener los metales separados y no dejar, por ejemplo, objetos metálicos apoyados sobre las superficies de acero inoxidable cerca de los fregaderos (Franco Bulian vicedirector Catas – Ambiente Cocina).

  • El acero, a causa del efecto “huella”, requiere un mantenimiento continuo; sin embargo, se limpia con facilidad. La limpieza ordinaria debe realizarse con un paño de microfibra y detergentes neutros. La limpieza se concluye con el secado de las superficies, siempre con un paño suave, para evitar la formación de aureolas. Secar bien para prevenir las manchas de cal, que con el tiempo requerirían el uso de productos agresivos. En caso de manchas de cal se puede utilizar una solución de agua y bicarbonato o agua y vinagre. No utilizar detergentes abrasivos o elementos ásperos (lana de acero y afines), ya que dejarán marcas de abrasión. Las manchas se deben quitar mientras estén frescas: los residuos de alimentos (aceite, café, tomate, leche, etc.) y el agua estancada, que puede contener sales, cal, hierro, etc., pueden dar origen a depósitos corrosivos de naturaleza electroquímica y causar oxidación. En particular, en el caso de los fregaderos se recomienda secar el agua después del uso y no dejar en él esponjas mojadas, vajillas, frascos de metal, alimentos, líquidos ácidos o salinos. Evitar el uso de cloro y sus compuestos, ácidos, ácido muriático, lejía, productos para destapar cañerías, descalcificadores, etc., ya que pueden originar manchas y oxidación. Por el mismo motivo, evitar dejar debajo del fregadero frascos de estos productos ya abiertos. Atención a los golpes fuertes y a la caída de objetos puntiagudos: estropean las superficies de manera irreversible. Para la limpieza extraordinaria se pueden adoptar productos específicos para el acero: tratándose de composiciones químicas agresivas, se recomienda hacer una prueba de tolerancia en una parte oculta de la zona a tratar. Recordamos que sobre las encimeras de cocina, por más que el acero resista el calor, es preferible no apoyar ollas, cafeteras, etc. recién sacadas del fuego; utilizar protecciones.

  • Acrílico

    • Puertas
    • Repisas
  • El acrílico es un producto uniformemente coloreado en su cuerpo, pulido brillante o mate profundo. Ecológico, reciclable al 100%, atóxico, se mantiene inalterado a lo largo del tiempo tanto en la estructura como en los colores, que resisten los rayos UV. Desde el punto de vista técnico el acrílico es perfectamente plano y estable. Eventuales rayas (si son superficiales) se pueden reparar con una operación de pulido. Las puertas realizadas en este material están constituidas por un soporte de partículas de madera (clase E1) revestido en la parte a la vista y atrás por hojas de acrílico; los perfiles normalmente presentan cantos de ABS o PMMA. Elegante, ecológico, resistente: el acrílico es adecuado para resolver el problema de las superficies brillantes o mate en ambientes que requieren elegancia y perfección.

  • Es necesario tomar algunas medidas para preservar las puertas acrílicas de manera óptima a lo largo del tiempo: en primer lugar se recomienda no utilizar nunca productos que contengan sustancias agresivas como alcohol, lejía, amoníaco, solventes y derivados que podrían dañar las superficies acrílicas definitivamente. Evitar taxativamente el contacto con acetona y tinta. Durante las operaciones de limpieza ordinaria conviene utilizar sólo paños suaves de microfibra, ligeramente humedecidos para evitar rayas y aureolas, y detergentes líquidos neutros (por ejemplo, productos para la limpieza de vidrios). Evitar elementos de limpieza ásperos (esponjas abrasivas, lana de acero, etc.), ya que podrían originar rayas y pérdidas de uniformidad en las superficies. Las rayas (si no son profundas) se pueden eliminar con una simple operación de pulido utilizando un kit específico. El kit de reparación se puede pedir al revendedor autorizado.

  • Alkorcell

    • Puertas
    • Repisas
  • La puerta de Alkorcell es similar a la polimérica, constituida por una hoja decorativa a base de polipropileno (PP), sin componentes halógenos, plastificantes ni formaldehído. Una pintura con termoendurecimiento confiere a la hoja las propiedades necesarias para el uso en el sector de la decoración. El lado posterior de la lámina presenta una imprimación que permite aplicar los diferentes sistemas de encolado mediante colas de dispersión, termofusibles o de solvente. El laminado Alkorcell es, desde el punto de vista técnico, un revestimiento plástico continuo. Atóxico, no contaminado por componentes nocivos para la salud, ecológico, impermeable: los productos de Alkorcell resisten la humedad, el moho y los microorganismos. Por todos estos motivos, es un material seguro, apto para el contacto con los alimentos, sin olor ni sabor, garantiza higiene y facilidad de uso en la cocina. En la combustión no produce gases tóxicos o corrosivos: tiene una combustión muy similar a la de la madera, con producción de humos claros; en consecuencia, es particularmente seguro en la eliminación de los residuos de elaboración. La puerta de Alkorcell puede ser lisa o con marco, de color uniforme o acabado madera. En la versión madera, el acabado matérico, además de ser agradable al tacto, tiene un impacto estético importante que convierte Alkorcell en una elección segura y de estilo.

  • Para la limpieza de este tipo de puerta se recomienda utilizar sólo un paño suave tipo microfibra ligeramente humedecido, añadiendo en caso de manchas y grasa un detergente neutro sin solventes o sustancias agresivas. Secar inmediatamente con un paño suave y seco, especialmente las uniones de la puerta. En caso de suciedad persistente, utilizar esponjas suaves con detergentes líquidos, por ej. detergentes para vidrios o específicos para superficies plásticas. No utilizar pastas abrasivas, productos en polvo, esponjas ásperas ni lana de acero. En caso de manchas de cal, utilizar detergentes con contenido de ácido acético (fórmula al 10-15%) o ácido cítrico. Para las manchas más leves, agua tibia y bicarbonato. No utilizar alcohol, acetona, detergentes con contenido de cloro, lejía o amoníaco. Está terminantemente prohibida la limpieza con chorros de vapor, ya que los materiales plásticos podrían deformarse. Durante el uso y el mantenimiento, preservar los cantos del exceso de calor, el agua y la humedad.

  • Aluminio

    • Copetes
    • Puertas
    • Tiradores de perfil cóncavo
    • Muebles abiertos
    • Traseras
    • Zócalos
  • Los usos del aluminio son varios en el ámbito doméstico, especialmente en la cocina: copetes, puertas, tiradores, muebles abiertos, traseras, zócalos. Se trata de un metal liviano pero resistente, con un aspecto gris plateado, a causa de la fina capa de óxido que se forma rápidamente cuando está expuesto al aire y que previene la corrosión, no siendo soluble. El peso específico del aluminio equivale aproximadamente a un tercio de aquel del acero o del cobre; es maleable, dúctil y se puede trabajar fácilmente para diferentes empleos, sin necesidad de acabado, sobre todo si se trata con anodización; tiene una excelente resistencia a la corrosión y es durable. Además, no es magnético y no hace chispas. Disponible en espesores limitados, se presta fácilmente para la torsión, característica que facilita su elaboración. El material puede ser rústico, anodizado, brillante o satinado, pintado, con o sin elaboraciones y decoraciones.

    La puerta de aluminio hi-line del modelo Oltre tiene un espesor de 22 mm y consiste en un marco, un panel único de aluminio extrudido donde se aloja frontalmente una lámina embutida y posteriormente un panel de revestimiento, ambos de aluminio. Entre las dos chapas en la cámara de aire se inserta un material con propiedades fonoabsorbentes y termoaisladas que da consistencia a la puerta sin quitarle ligereza. Gracias a su diseño, la puerta Hi-line del modelo Oltre es totalmente reciclable. El acabado de la puerta se realiza con un solo baño anódico en los colores negro y titanio. La familia de las puertas de aluminio incluye la puerta de red de aluminio, constituida por un marco de aluminio de 22 mm de espesor, oxidado, con panel de chapa planchada de aluminio efecto red anodizada. El aluminio anodizado se obtiene con un proceso electroquímico donde el aluminio reacciona espontáneamente con el oxígeno para formar una capa superficial de protección. Pero el proceso natural es muy lento. Por medio de la oxidación anódica, sobre la superficie del aluminio se deposita una capa de óxido, de manera controlada y uniforme. Se crea una capa de protección perfectamente lisa, transparente y muy dura que preserva las características del metal e impide la corrosión. El aluminio anodizado, gracias a sus características físicas y a la amplia gama de acabados estéticamente muy atractivos, puede sustituir materiales como el acero y el aluminio pintado, en muchos sectores. La elección de estas puertas permite obtener un efecto de contraste particular con las otras superficies lisas de la cocina y el característico relieve de superficie de los paneles de red planchada, con un interesante juego de luces y matices. Con marco de aluminio de 22mm de espesor con acabado urban oxidado, el programa Oltre permite obtener una versión de puerta de aluminio con panel de mdf hidroenchapado 2 lados en laminado pizarra negro.

  • La limpieza de las puertas de aluminio anodizado (la anodización es una oxidación electroquímica que aumenta la resistencia del metal a la corrosión) es muy sencilla. Después de eliminar bien el polvo, es suficiente pasar por las superficies un paño de microfibra mojado con agua y jabón de Marsella o cualquier detergente neutro. Como alternativa se puede preparar una mezcla de agua y jabón para platos, enjuagar y secar. En caso de manchas de cal, las superficies se pueden tratar con agua y bicarbonato, agua y vinagre o productos específicos no demasiado agresivos, en lo posible diluidos. Las mismas indicaciones valen para el aluminio satinado y brillante, para el cual existen productos específicos que se consiguen en ferreterías y tiendas especializadas. Para todas las superficies de aluminio, evitar el uso de cremas abrasivas, lana de acero, que arruina las superficies de manera irreversible, acetona, tricloroetileno y amoníaco. Prestar mucha atención al agua, que al contener sales, hierro y cal, puede manchar estos materiales. Es necesario secar bien todos los residuos de agua. Las manchas se deben eliminar mientras estén frescas.

  • Cerámicos

    • Encimeras
    • Fregaderos integrados
  • Los materiales cerámicos son compuestos inorgánicos sólidos. Esto significa que en el proceso productivo no se utilizan “resinas” u otras sustancias orgánicas (a base de carbono), característica que los distingue netamente, incluso desde el punto de vista comercial, de otros materiales de aspecto similar pero derivados de la mezcla de polvos minerales con aglutinantes orgánicos (resinas) (Franco Bulian vicedirector Catas – Ambiente Cocina). Comercializadas con distintos nombres según el fabricante y el tipo de combinación físico-química, las encimeras de trabajo de este material tienen la ventaja de poder realizarse en placas de gran tamaño, de alta dureza y resistencia al calor, a las manchas y al desgaste, impermeables y de baja porosidad, de alta higiene y fuerte estabilidad a la luz.

    Tratándose de un material rígido, un espesor mayor garantiza generalmente una mayor resistencia a los choques. Sin embargo, es suficiente un encolado correcto sobre un soporte perfectamente plano para prevenir eventuales problemas. En todo caso hay que evitar los golpes, que pueden causar mellas en las aristas. Para las encimeras muy grandes, las medidas se deben evaluar con atención durante el proyecto, pues no son fáciles de modificar durante la instalación de la cocina, que debe ser realizada por personal experto. Por último, conviene recordar que no hay que abusar de la resistencia de las encimeras de cerámica: evitar las cargas excesivas, el derrame de líquidos que pueden penetrar en los muebles por las zonas perimetrales y las juntas y dañar los paneles subyacentes (Franco Bulian vicedirector Catas – Ambiente Cocina).

  • El uso y el mantenimiento son sumamente sencillos, por la baja porosidad y la alta impermeabilidad de los materiales cerámicos. La suciedad no puede penetrar, por lo que es suficiente quitarla de la superficie. Para la limpieza cotidiana utilizar un paño de microfibra y detergentes neutros, bien diluidos en agua caliente; enjuagar y secar con un paño suave. Si esta operación no es suficiente, para la limpieza extraordinaria es posible, según el origen de la mancha, aplicar técnicas de limpieza cada vez más incisivas. En este caso específico, es fundamental respetar las instrucciones de las fichas técnicas de los fabricantes y las etiquetas de los productos. Para obtener resultados óptimos se recomienda limpiar inmediatamente cualquier mancha antes de que se seque. No utilizar detergentes con contenido de cera o productos de encerado (para evitar la formación de capas grasas que podrían comprometer la limpieza y el rendimiento estético del material), ácido fluorhídrico (HF) y sus compuestos. La concentración del detergente debe ser lo más baja posible, para limitar los costes y agilizar el mantenimiento. Para más detalles consultar las indicaciones acerca del gres Laminam y las fichas técnicas Lapitec, Iris y Kerlite.

  • Compuestos

    • Encimeras
    • Fregaderos integrados
  • Los materiales compuestos pertenecen a una macro-categoría que se puede dividir en dos subcategorías: 1) los compuestos a base de cuarzo (cuarzo, lab lube, light, silestone, ile lube, okite) y 2) las “solid surfaces” (corian dupont). Todos son fruto de la mezcla de varios materiales: fundamentalmente un material de refuerzo dado por una sustancia mineral que da rigidez y dureza al producto acabado y una cola, generalmente resina. Los compuestos a base de cuarzo están constituidos por un 90-95% de polvos o partículas de cuarzo (dióxido de silicio) que se pueden mezclar con otras sustancias minerales (vidrio, granito, etc.) y pigmentos colorantes que confieren a las placas colores y efectos estéticos especiales. Las colas suelen ser mezclas de resinas poliésteres o monómeros con efecto termo-endurecido: al calentarse se endurecen de manera irreversible y de esta manera, junto al cuarzo y a otros aditivos, dan a las placas una alta dureza y estabilidad química. Las medidas de las placas pueden alcanzar los 3 metros lineales: los puntos de unión son poco visibles, pero están. De hecho, sólo con las solid surfaces es posible obtener un efecto de continuidad sin líneas de unión, garantizando un aspecto perfectamente homogéneo (incluso en los fregaderos integrados). Los mecanizados y cortes en los materiales de cuarzo deben ser realizados por personal especializado, con el uso de herramientas adecuadas. También el montaje de la encimera debe realizarse con mucho cuidado y sobre bases perfectamente planas, para evitar tensiones que con el tiempo podrían dar origen a roturas (Franco Bulian vicedirector Catas – Ambiente Cocina). Los compuestos llamados solid surfaces (comercializados con diferentes nombres) están constituidos principalmente por sustancias minerales (hidróxido de aluminio) bajo forma de polvos o partículas mezcladas con resinas de base acrílica o poliéster que -a diferencia de los compuestos a base de cuarzo- están presentes en cantidades mayores (30-35%) y son de naturaleza termoplástica, por lo que tienden a ablandarse al someterse al calor, aportando a estos materiales la característica de ser termoformables: al calentarse, pueden ser fácilmente trabajados y curvados, y asumir formas y estéticas muy complejas. Si bien tienen el aspecto sólido típico de los materiales compuestos y de las piedras, las solid surfaces ofrecen la maleabilidad del material plástico y la madera. Por eso estos materiales son particularmente versátiles para la aplicación en el sector mobiliario.

    En general los compuestos a base de cuarzo y las solid surfaces tienen buena resistencia mecánica, dureza y durabilidad. No porosos, impermeables e higiénicos, son resistentes a las rayas, al desgaste, a los choques, pero se debe evitar el contacto directo con el calor (es necesario utilizar protecciones) y con hojas cortantes y objetos puntiagudos, que podrían dejar marcas y surcos en los que terminarían por estancarse el polvo y los gérmenes. En este sentido, las solid surfaces tienen la ventaja de poder ser pulidas y regeneradas de las rayas superficiales, mientras que los compuestos, generalmente producidos en lotes, no tienen reparación, y en caso de sustitución pueden no ser perfectamente iguales entre sí (es una característica común a todos los compuestos y piedras naturales). El acabado mate tanto en las solid surfaces como en los compuestos a base de cuarzo es más sensible al contacto con colorantes y sustancias que ensucian (tinta, café, vino tinto, bebidas cola, etc.). Las superficies gofradas, satinadas o mate se caracterizan por ser más porosas y por retener las sustancias con las que entran en contacto, resultando difíciles de limpiar. Es suficiente seguir las indicaciones de uso y mantenimiento de los fabricantes para garantizar la higiene, resistencia y durabilidad de todos los materiales compuestos.

  • En cuanto al uso y el mantenimiento, los compuestos requieren máxima atención con respecto al uso de solventes de cualquier tipo, alcohol, detergentes básicos y ácidos (para el uso de detergentes a base de amoníaco y de productos antical, consultar las indicaciones del fabricante de la encimera a tratar, ya que en el comercio existen distintos tipos de compuestos a base de cuarzo con composiciones diferentes; por ejemplo, en el caso específico del corian dupont, el fabricante recomienda utilizar amoníaco). Las superficies se deben proteger del calor directo porque, en ambos casos, las resinas podrían dañarse y producir marcas indelebles y roturas. Recomendamos utilizar soportes de apoyo para las ollas y protecciones con el fin de evitar los riesgos vinculados a los excesos de calor, y tajares para proteger las placas de cocción contra el contacto directo con hojas filosas y objetos puntiagudos. Prestar mucha atención al contacto con sustancias que manchan (café, tinta, bebidas coloreadas, vino, etc.) y ácidos (limón, vinagre, tomate, bebidas cola, etc.), que pueden dejar trazas y aureolas. Las manchas se deben quitar de inmediato, mientras estén frescas, para evitar la absorción. Para la limpieza cotidiana utilizar sólo un paño de microfibra y detergentes neutros o específicos para las superficies compuestas. Atención: no sobrecargar las encimeras con pesos excesivos concentrados (ej. no ponerse de pie sobre la encimera).

  • Decoración

    • Puertas
  • Las puertas de MDF o enchapadas pueden ser decoradas a mano por expertos artesanos: utilizando un panel de espesor variable como base de la decoración, la puerta se trata con pinturas poliuretánicas mate que le dan un aspecto matérico en relieve. Cada puerta, dada la originalidad de la elaboración, resulta una pieza única: pequeñas diferencias entre puertas del mismo tipo son totalmente normales y constituyen una nota característica esencial para la belleza de un producto de este tipo. 

  • Las puertas decoradas son más delicadas que las puertas lacadas y enchapadas. Prestar atención durante el uso cotidiano para evitar manchas y contacto directo con sustancias que podrían mellar la capa de pintura decorativa. Eliminar las manchas lo más pronto posible con un paño de microfibra húmedo y enjuagar bien. Al paño húmedo se puede añadir un jabón neutro si es necesario. Los choques y el contacto con objetos contundentes pueden crear mellas en la decoración. No frotar de manera enérgica. No utilizar detergentes agresivos ni elementos de limpieza ásperos. Las puertas decoradas son productos exclusivos y deben ser tratados y utilizados como tales. 

     

  • Glaks

    • Puertas
    • Repisas
  • Glaks es una puerta acrílica realizada con un panel de MFD (medium-density fibreboard) revestido en la parte externa por acrílico Glaks mate o acrílico Glaks brillante, y en la parte interna por metacrilato mate (PMMA) a tono con el exterior. Canteada sobre los cuatro lados con canto ABS mate a tono y decorada con un biselado efecto vidrio en los colores mate o brillantes. Glaks puede definirse como un vidrio orgánico de características estéticas idénticas al vidrio (transparencia, brillo y opacidad) pero con una serie de importantes ventajas en términos de resistencia y seguridad: es termorresistente (hasta 90°C), irrompible, resistente a las rayas, a los choques, al desgaste, a los agentes químicos y a los rayos UV. Es un material higiénico, ecológico -porque es reciclable-, atóxico, fácil de limpiar, práctico desde el punto de vista del uso y del mantenimiento.

  • Para la limpieza cotidiana utilizar un paño suave de microfibra humedecido, y en caso de manchas añadir detergentes líquidos neutros (por ejemplo, productos para la limpieza de vidrios). Evitar elementos de limpieza muy ásperos (esponjas abrasivas, lana de acero, etc.) y detergentes muy agresivos. Evitar también el contacto con acetona y tinta. Los residuos de cal se pueden quitar con detergentes con bajo porcentaje de ácido cítrico o acético (fórmula al 10% máximo).

  • Gres Laminam

    • Puertas
    • Traseras
    • Encimeras
    • Fregaderos integrados
  • El gres porcelánico es un tipo de cerámica especial que contiene caolín (el ingrediente principal de la porcelana) y presenta una estructura muy compacta y homogénea, caracterizada por una alta impermeabilidad superficial (Franco Bulian vicedirector Catas – Ambiente Cocina). Las placas de gres Laminam se obtienen con una tecnología innovadora, mediante un procedimiento de moledura en húmedo de componentes naturales, como arcillas de cantera, rocas graníticas y pigmentos cerámicos, y posterior cocción híbrida a temperaturas superiores a 1220°C en un horno eléctrico expresamente estudiado para garantizar la uniformidad del producto. Con su canto rectilíneo (rectificado monocalibre), el gres Laminam es la superficie cerámica más grande y delgada jamás vista, el único producto flexible y realmente plano, de sólo 3 mm de espesor y 3 m2 de superficie, con un nivel inédito de manejabilidad y maleabilidad. E corte o recorte sucesivo asegura la máxima precisión dimensional.

    Excluyendo la encimera de 12 mm, que se fabrica utilizando la placa en su espesor entero, las encimeras se componen de una placa de gres Laminam de 5,6 mm (más red posterior) acoplada a un soporte de material polimérico de un mínimo de 40 mm a un máximo de 170 mm de altura según el caso, y de una veleta frontal o perimetral de igual altura. Las puertas de gres Laminam están construidas con un marco de aluminio pintado con polvos acabado mate enchapado en la parte posterior con panel HDF gris ceniza y frente de gres Laminam esp.3 mm.

    Las principales características del gres porcelánico son las siguientes:

    • resiste las manchas, los solventes orgánicos, inorgánicos, desinfectantes y detergentes; se limpia con extrema facilidad manteniendo inalteradas las características de la superficie; el ácido fluorhídrico es la única sustancia que puede atacar el producto;
    • no es poroso, no absorbe y no desprende sustancias, no permite el afloramiento de moho, bacterias y hongos, por eso es altamente higiénico;
    • resiste las rayas y la abrasión profunda; sus propiedades se mantienen inalteradas aun después de un uso intensivo y una limpieza frecuente;
    • es la primera superficie cerámica antigraffiti: no presenta mellas ni siquiera en caso de contacto directo con utensilios de metal y no se corroe ni siquiera con las pinturas más tenaces;
    • presenta un elevado módulo de rotura;
    • no contiene materias orgánicas, por lo que resiste el fuego y las altas temperaturas;
    • es totalmente compatible con las sustancias alimentarias, ya que no desprende elementos en solución;
    • resiste los rayos UV; los colores no sufren ninguna alteración, ni siquiera en presencia de variaciones de las condiciones climáticas;
    • es un producto totalmente ecológico y reciclable; no cede elementos al ambiente y es posible molerlo fácilmente y reciclarlo por completo en otros procesos productivos.

    El gres Laminam es un producto elaborado con una tecnología sostenible y respetuosa del ecosistema, diseñada para limitar la producción de desechos de elaboración y el uso de recursos, y que emplea hornos híbridos que asocian el sistema de gas al sistema eléctrico, permitiendo reducir considerablemente las emisiones de CO2 a la atmósfera.

  • El gres Laminam es la primera superficie que asocia al espesor reducido y al gran tamaño una alta resistencia a los esfuerzos mecánicos, a los ataques químicos, a las rayas, a la abrasión profunda y a la flexión. sus propiedades se mantienen inalteradas aun después de un uso intensivo y una limpieza frecuente; Atención a las hojas filosas, que aun sin perjudicar el material estructuralmente pueden producir pequeños surcos donde la suciedad podría estancarse (Franco Bulian vicedirector Catas – Ambiente Cocina). Por este motivo, con las encimeras de gres se recomienda utilizar siempre tajares y no trabajar directamente sobre las superficies planas. La tecnología avanzada con la que se fabrican las placas permite una fácil higiene de las superficies. Gracias a una absorción media de agua del 0,1%, el gres Laminam resiste las heladas y se adapta a todas las condiciones climáticas. Como no contiene materias orgánicas, resiste muy bien el fuego y las altas temperaturas (en caso de incendio no desprende humo y no emite sustancias tóxicas). Sin embargo, es preferible no apoyar ollas recién salidas del fuego o materiales candentes directamente sobre la encimera (sino sobre soportes de apoyo) para evitar variaciones térmicas bruscas. El gres Laminam se limpia con facilidad: para la limpieza cotidiana utilizar un paño suave, agua caliente y, si es necesario, detergentes neutros. Si bien resiste los solventes orgánicos, inorgánicos y desinfectantes, se recomienda eliminar las manchas habituales utilizando un paño húmedo y detergentes comunes (Cif crema, jabón de Marsella, etc.), enjuagar y secar bien. Para evitar la formación de pátinas opacas, evitar el uso de productos con contenido de cera. Atención: no abusar de la resistencia de los materiales cerámicos: evitar las cargas excesivas (no ponerse de pie sobre la encimera) y el derrame de líquidos, que pueden penetrar en los muebles y dañar los materiales no resistentes a este tipo de esfuerzos.

  • Lacado

    • Puertas
    • Repisas
    • Muebles abiertos
    • Sillas y taburetes
    • Mesas
  • Las puertas pintadas con productos cubrientes se llaman lacadas: se distinguen por su preciosidad e impacto estético. El lacado, realizado sobre paneles MDF, puede ser brillante o mate (la unidad de medida del brillo se expresa en “gloss”). Existen diferentes categorías de lacado: las diferencias obedecen principalmente al diluyente utilizado para la aplicación de las resinas de base y al método de endurecimiento de la pintura. En general, todos los tipos de pinturas se fabrican con las mismas resinas o con resinas muy similares entre sí (normalmente resinas acrílicas o poliuretánicas). El secado posterior a la aplicación de las pinturas provoca la evaporación de las sustancias líquidas y el consiguiente endurecimiento de las resinas. Para el usuario final no hay mucha diferencia a nivel visual: lo que compra es un mueble revestido de una resina; los componentes líquidos utilizados para la mezcla de las pinturas ya no están; el proceso de secado estabiliza el producto final, al cual, para garantizar la seguridad, se aplica una película de protección.

    Las puertas lacadas permiten una gran variedad de coloraciones y efectos/texturas particulares -en algunos casos es posible efectuar lacados según muestra RAL- pero requieren un cuidado y una atención específica desde el punto de vista del uso y el mantenimiento, para evitar rayas, manchas, mellas y decoloraciones.

  • Las puertas lacadas requieren seguir unas pocas reglas de uso y mantenimiento fundamentales. La limpieza ordinaria debe realizarse con un paño suave tipo microfibra ligeramente humedecido. En caso de manchas, añadir al paño suave un detergente liquido neutro, por ejemplo un producto para la limpieza de vidrios. Para eliminar los restos de humedad y las aureolas, repasar las puertas con un paño de microfibra seco. No utilizar productos abrasivos (cremas y polvos) ni con contenido de sustancias agresivas como alcohol, acetona, trielina, lejía, amoníaco y derivados. Evitar el uso de elementos de limpieza ásperos como esponjas abrasivas o lana de acero, ya que rayarían las puertas de manera irreversible. Las superficies lacadas brillantes o mate no se deben limpiar demasiado: el frotamiento excesivo puede comprometer la uniformidad de la pintura (los acabados mate se pueden lustrar, pero los brillantes corren el riesgo de perder planaridad y asumir un aspecto rugoso de piel de naranja). Las manchas se deben eliminar de inmediato y no se deben dejar secar, al igual que el agua y la humedad. Prestar la máxima atención a las sustancias altamente colorantes o que manchan, como café, vino tinto, tinta, etc. (especialmente en las coloraciones claras): “los colorantes naturales o artificiales contenidos en estos productos pueden “migrar” profundamente al interior del lacado y formar una mancha o una aureola indeleble” (Franco Bulian vicedirector Catas – Ambiente Cocina). La exposición directa y prolongada a la luz del sol se debe evitar o reducir y regular (ej. con el uso de cortinas). Atención a los choques y al contacto con objetos puntiagudos y cortantes: la película de barniz que recubre los paneles lacados podría dañarse. En caso de mellas circunscritas o pequeñas, es posible realizar un retoque. Con un pequeño pincel se aplica la cantidad de pintura correcta para recubrir la zona estropeada. El envase de retoque se puede pedir a un revendedor autorizado.

  • Lacado UV

    • Puertas
  • Una puerta es lacada cuando, en vez de revestirse de una capa superficial de madera o laminado, se colorea con pinturas de distintos tipos. Los lacados en los últimos años han hecho grandes avances, en términos tanto de practicidad como de resistencia y atención al medio ambiente. El lacado de velo con tecnología UV se realiza sobre base acrílica para una alta estabilidad de superficie y color a lo largo del tiempo. En este caso, los productos aplicados se endurecen gracias a la irradiación de lámparas especiales que emiten luz a alta energía en el campo del ultravioleta. Estos sistemas permiten un fraguado rápido y eficaz de las resinas, que normalmente forman películas muy duras y resistentes (Franco Bulian vicedirector Catas – Ambiente Cocina). El acabado superficial presenta, pues, altas características de resistencia a las rayas y al desgaste y una óptima facilidad de limpieza.

  • Las puertas lacadas requieren seguir unas pocas reglas de uso y mantenimiento fundamentales. La limpieza ordinaria debe realizarse con un paño suave tipo microfibra ligeramente humedecido. En caso de manchas, añadir al paño suave un detergente liquido neutro, por ejemplo un producto para la limpieza de vidrios. Para eliminar los restos de humedad y las aureolas, repasar las puertas con un paño de microfibra seco. No utilizar productos abrasivos (cremas y polvos) ni con contenido de sustancias agresivas como alcohol, acetona, trielina, lejía, amoníaco y derivados. Evitar el uso de elementos de limpieza ásperos como esponjas abrasivas o lana de acero, ya que rayarían las puertas de manera irreversible. Las superficies lacadas brillantes o mate no se deben limpiar demasiado: el frotamiento excesivo puede comprometer la uniformidad de la pintura (los acabados mate se pueden lustrar, pero los brillantes corren el riesgo de perder planaridad y asumir un aspecto rugoso de piel de naranja). Las manchas se deben eliminar de inmediato y no se deben dejar secar, al igual que el agua y la humedad. Prestar la máxima atención a las sustancias altamente colorantes o que manchan, como café, vino tinto, tinta, etc. (especialmente en las coloraciones claras): “los colorantes naturales o artificiales contenidos en estos productos pueden “migrar” profundamente al interior del lacado y formar una mancha o una aureola indeleble” (Franco Bulian vicedirector Catas – Ambiente Cocina). La exposición directa y prolongada a la luz del sol se debe evitar o reducir y regular (ej. con el uso de cortinas). Atención a los choques y al contacto con objetos puntiagudos y cortantes: la película de barniz que recubre los paneles lacados podría dañarse. En caso de mellas circunscritas o pequeñas, es posible realizar un retoque. Con un pequeño pincel se aplica la cantidad de pintura correcta para recubrir la zona estropeada. El envase de retoque se puede pedir a un revendedor autorizado.

  • Laminado-panel eco

    • Estantes
  • Las estructuras de los muebles Lube, así como los estantes internos, están realizados con “paneles ecológicos”, garantizados por certificaciones y conformes a estándar “F4 Estrellas” según la norma JIS, Japanese Industrial Standards, la más severa en materia de normas de defensa medioambiental. El panel ecológico está constituido por partículas de madera de diferente granulometría prensadas con resinas de muy bajo contenido de formaldehído. Es un producto industrial ennoblecido, revestido de laminado, realizado con madera recuperada, para evitar la tala de árboles. El procedimiento de recuperación se lleva a cabo controlando el material entrante y eliminando las impurezas, que se someten a su vez a un ulterior proceso de recuperación o desecho conforme a la ley. Para este producto se emplean aglutinantes con bajo contenido de formaldehído. El proceso de elaboración se realiza en total conformidad con las normas medioambientales vigentes. El panel ecológico es producido por empresas con sistema de calidad certificado UNI EN ISO 9001. El certificado de Lube se puede descargar de la siguiente página: Certificación Panel Ecológico.

  • El panel ecológico aglomerado rústico se reviste con una hoja de laminado que puede tener diferentes acabados: mate, brillante, satinado, decorado (ej. efecto madera, tela, etc.). Resiste el desgaste y la acción de los agentes externos, no sufre variaciones de color al exponerse a la luz solar, y su mantenimiento no requiere grandes esfuerzos. Evitar el uso de detergentes químicos o particularmente agresivos. Para la limpieza cotidiana utilizar sólo un paño de microfibra humedecido. En caso de manchas, añadir un detergente neutro o para vidrios (son preferibles los productos biodegradables al 98%). No apoyar sobre el laminado ollas calientes. No utilizar lana de acero, acetona o detergentes abrasivos. Atención a los cantos: el exceso de agua, calor y humedad puede causar desprendimientos y deformaciones. Secar bien el agua y los vapores, evitando el contacto prolongado con fuentes de calor.

  • Laminado Fenix NTM

    • Puertas
    • Repisas
    • Traseras
    • Mesas
    • Encimeras
    • Fregaderos integrados
  • Es un material innovador Made in Italy, perteneciente a la familia de los laminados. Desarrollado por Arpa Industriale para el diseño de interiores, se realiza con resinas de nueva generación, mediante la aplicación simultánea de calor (aprox. 150°C) y alta presión específica (> 7 MPa) para obtener un producto homogéneo no poroso con densidad elevada. FENIX NTM es enchapado sobre paneles de aglomerado y canteado sobre los lados a la vista con polipropileno a tono de 1 mm de espesor. El núcleo está compuesto por papel impregnado de resina termoendurecida y la superficie, que se obtiene con nanotecnologías, está constituida por un papel decorativo tratado con resinas acrílicas endurecidas y fijadas a través del proceso Electron Beam Curing. FENIX NTM destaca por las siguientes características: alta resistencia a las rayas y al calor, antihuella, suavidad al tacto, baja reflexión de la luz, alta opacidad (valor de reflexión especular: 1,5 y 60°), reparación térmica de las microrrayas, alta actividad de reducción de la carga bacteriana (anti-moho). Además, es agradablemente soft-touch.

    Estas características han permitido a FENIX NTM obtener las certificaciones NSF, Greenguard IAQ e IMO MED. NSF certifica que el material es apto para el contacto con los alimentos. NSF International es una organización internacional independiente para consultas técnicas y científicas en los sectores de la salud y la seguridad. El registro NSF garantiza al usuario que la fórmula y la composición respetan el reglamento de seguridad alimentaria. La certificación Greenguard IAQ - Indoor Air Quality - garantiza que el producto se distingue por las bajas emisiones de contaminantes en los interiores. Greenguard IAQ es una organización independiente y sin fines de lucro que verifica y certifica el bajo nivel de emisiones químicas de los productos, y es un punto de referencia internacional para muchos programas de construcción sostenible. FENIX NTM en el espesor de 0,9 mm está certificado según el reglamento naval IMO MED como material adecuado para aplicaciones navales, por la resistencia al fuego y la emisión de calor. IMO MED es una norma naval internacional de seguridad para las embarcaciones. FENIX NTM también posee una componente “green”. Un mueble de Fenix no se daña fácilmente: la larga duración implica menos desechos, un empleo más eficiente de los recursos y un mayor ahorro energético global. En otras palabras, más respeto por el ambiente. Como no es un producto peligroso (es de papel y resinas termoendurecidas), al finalizar su ciclo de vida, se puede quemar en incineradores autorizados para desechos urbanos o se puede utilizar para la recuperación energética. Las cenizas residuales se pueden tratar como desecho sólido urbano (EAK Code 120105). En la fábrica de Arpa Industriale, los descartes de FENIX NTM se utilizan como combustible para generar parte de la energía necesaria para la producción.

  • Para obtener los mejores resultados de limpieza siempre conviene tomar algunas precauciones: si bien es muy resistente, la superficie de FENIX NTM no debe tratarse con productos que contengan sustancias abrasivas, esponjas ásperas o herramientas no adecuadas, como papel de lija o lana de acero; Evitar los productos con alto contenido ácido o demasiado alcalinos/básicos (lejía y amoníaco, alcohol, antical, vinagre) ya que podrían manchar la superficie; cuando se utilizan solventes, el paño debe estar perfectamente limpio para no dejar aureolas sobre la superficie. Las marcas se pueden eliminar enjuagando con agua caliente y secando. Evitar los abrillantadores para muebles y, en general, los detergentes con contenido de cera, ya que tenderán a formar sobre la superficie compacta de FENIX NTM una capa pegajosa a la que se adherirá la suciedad. La superficie de FENIX NTM se debe limpiar con regularidad pero no requiere un mantenimiento particular: normalmente es suficiente un paño de microfibra humedecido con agua caliente y detergentes neutros. Son bien tolerados todos los productos para la limpieza doméstica, evitando aquellos demasiado fuertes. En caso de restos de suciedad imposibles de eliminar con los detergentes domésticos comunes debido a la textura irregular y extremadamente cerrada de la superficie de FENIX NTM, recomendamos el uso de solventes aromáticos no agresivos (acetona). En caso de microrrayas, se ruega seguir las instrucciones de reparación (mediante fuente de calor y esponja mágica) contenidas en las fichas específicas del fabricante. Se recomienda utilizar la esponja mágica (melamínica), si es necesario, para la correcta regeneración del material. Ver la ficha técnica de profundización: INSTRUCCIONES DE LIMPIEZA.

  • Laminado HPL

    • Traseras
    • Mesas
    • Encimeras
    • Fregaderos integrados
  • La sigla HPL (High Pressure Laminate) indica laminados de espesor mayor fabricados a altas presiones. “Se presentan como una placa de varios estratos. La superficie a la vista tiene una función principalmente decorativa, mientras que los estratos internos -constituidos por papel kraft (kraft en alemán significa fuerza) impregnado de resinas fenólicas- hacen al laminado rígido y resistente a agresiones de distintos tipos. El “overlay”, una hoja de celulosa pura impregnada con resina melamínica protege el estrato decorativo de fenómenos de desgaste superficial. Los espesores y las características de los laminados HPL varían considerablemente: pueden presentar distintos aspectos superficiales en términos de color, brillo y “tridimensionalidad”, término que evoca conceptos como la rugosidad, el gofrado y la eventual reproducción de la porosidad de la madera" (Franco Bulian vicedirector Catas – Ambiente Cocina).

    La encimera estratificada HPL está constituida por estratos de papel Kraft impregnado con resinas termoendurecidas aminoplásticas conformes a las normas EN 438 e ISO 4586. Se somete a un proceso de alta presión a 9 MPa y a 150°C en prensas de varios módulos donde se produce la policondensación de las resinas para obtener un material no poroso. Disponibles en dos acabados superficiales: un perfil (corazón) negro o marrón, con interior de dos estratos de celulosa de color negro o marrón, recubiertos en la parte superior por la hoja del color elegido. El otro a tono (corazón a tono), de papel del mismo color que la decoración superficial, para hacer homogénea toda la encimera, incluso sobre el canto. El estratificado HPL acabado POLARIS, variante de los tipos mencionados, se diferencia por el hecho de que el estrato superficial, de nueva generación, está constituido por un film acrílico aplicado por radiación, que confiere a la superficie características y prestaciones superiores a las estándar. El núcleo es a tono con la superficie (kraft full colour) y se presenta a la vista con un grado de opacidad muy acentuado, anti-huella, profundo, fundente en todas las variantes de color y suave al tacto. Inspeccionándolo de cerca o desde ciertos ángulos de observación, es posible notar una sutil línea de discontinuidad cromática respecto de la superficie. HPL es un laminado estratificado no poroso, creado para reducir al mínimo los daños del agua, el vapor y la infiltración de los aceites. Permite evitar las juntas y conseguir medidas y formas hasta hoy no posibles con otros materiales. Todo esto permite la instalación de placas de cocción a ras de encimera y PITT (fuegos integrados en la encimera de trabajo) manteniendo la temperatura de la encimera baja, porque la transferencia de calor es contenida y no sufre los cambios bruscos de temperatura, conservando inalteradas sus propiedades físicas y mecánicas. No hay problemas para la instalación de fregaderos a ras de encimera y bajo encimera. Además, es posible realizar cubas integradas en el mismo acabado de la encimera. La particular compacidad del estratificado HPL asegura una óptima combinación de características mecánicas, como la resistencia a la flexión, a la tracción, a la compresión y al impacto. La homogeneidad y la alta densidad de los paneles garantizan una alta resistencia a la extracción de los elementos de fijación, como tornillos y alojamientos roscados. Por el efecto de fenómenos naturales, el estratificado HPL sufre una moderada variación dimensional: se contrae en presencia de baja humedad y se expande en presencia de alta humedad.

    Las principales ventajas de la encimera estratificada HPL son:

    • Material no poroso que no crea la formación de moho y bacterias según las normas europeas ISO 846 y certificado para el uso en contacto breve o prolongado con los alimentos.
    • Resistente a las rayas, los choques, la abrasión y el desgaste.
    • Alta resistencia a los agentes químicos y orgánicos.
    • Alta impermeabilidad, antipolvo y fácil de limpiar.
    • Atóxico y apto para el contacto con los alimentos.
    • Compatible con el medio ambiente.
    • No propagador de llama
    • Termorresistente (hasta 170°).

    Además de la certificación HPL se han realizado pruebas de resistencia, a saber:

    • Resistencia al envejecimiento artificial.
    • Resistencia de las superficies a la retención de la suciedad.
    • Resistencia a los líquidos fríos.
    • Resistencia de los cantos al calor y al agua.
    • Resistencia agua caliente + peso metal.
  • Para la limpieza cotidiana de los laminados HPL se recomienda utilizar sólo un paño suave tipo microfibra y detergentes comunes (desengrasantes, multiuso) o detergente para platos. No utilizar en absoluto sustancias abrasivas (polvos o detergentes abrasivos, lana de acero, esponjas ásperas), detergentes agresivos, sanitarios o descalcificadores, limpiadores para desagües que contengan ácidos o sales altamente ácidas (a base de ácido clorhídrico, fórmico o aminosulfático, etc.), productos para la limpieza de los metales y del horno. Una vez en poder de todo lo necesario, recomendamos diluir el detergente y seguir las instrucciones de la etiqueta. Pasar la esponja o el paño suave con movimientos circulares y delicados, enjuagando muy bien con agua caliente y secando con esmero, sin dejar aureolas. En el caso de los fregaderos integrados HPL, evitar verter líquidos candentes directamente en el fregadero sin antes abrir el grifo y dejar fluir el agua fría sobre el fondo (resistencia hasta 180°). En caso de cal persistente se recomienda utilizar vinagre de cocina en la parte interesada, dejando actuar al máximo 5 minutos y enjuagando inmediatamente con abundante agua. Si la cal persiste, repetir la operación. No utilizar productos antical concentrados (ej. Viakal), ya que su depósito prolongado perjudicará el laminado. Antes de realizar la limpieza de la encimera, observar las superficies para entender qué tipo de suciedad hay y cómo eliminarla. No dejar que las manchas sedimenten demasiado tiempo. Intervenir rápidamente. Se recomienda empezar con una pequeña parte de la encimera para evaluar el resultado y continuar con toda el área en cuestión. Las superficies decorativas a alta presión HPL se deben utilizar con el mismo cuidado dedicado a las otras superficies comunes de la decoración de interiores. Es buena práctica mantener las encimeras secas, especialmente cerca de las juntas, para protegerlas de los riesgos ligados a excesos de agua y humedad.

  • Laminado melamínico

    • Puertas
    • Repisas
    • Muebles abiertos
    • Estantes
    • Traseras
    • Mesas
    • Encimeras
  • La puerta de melamina consiste en un panel de partículas de madera (clase E1) revestido de uno o dos lados con papel melamínico, material sintético constituido por hojas de papel muy finas impregnadas de resinas termoendurecidas. Sobre la superficie se extiende un ulterior estrato de resina con función protectora. Inicialmente utilizado como producto económico en sustitución de la “madera auténtica” o del laminado plástico, hoy gracias al desarrollo de papeles cada vez más realistas se pueden simular los poros de la madera creando rugosidades de efecto matérico (poro a registro); gracias a las notables dotes de dureza y resistencia a las rayas y la facilidad y velocidad de elaboración, este producto es muy apreciado y empleado con frecuencia en el mundo de la decoración. “Para estos materiales es importante considerar la resistencia a la luz, que generalmente es mejor que en la madera, dado que la impresión del papel se obtiene con colorantes artificiales” (Franco Bulian vicedirector Catas – Ambiente Cocina).

    Laminado TSS - Thermo Structured Surface (presente sólo en Creo) es un proceso de elaboración con termoendurecido irreversible: además de la particular preparación y elaboración de la superficie, permite obtener efectos de notable profundidad, dando vida a superficies de extraordinarias prestaciones técnicas, altísima resistencia a las rayas y a las sustancias químicas, además de un asombroso efecto estético táctil.

  • Para la limpieza de los laminados melamínicos se pueden utilizar sólo productos neutros y un paño suave tipo microfibra. Evitar los detergentes ácidos, como la lejía, o básicos, como el amoníaco. En caso de manchas de cal, se pueden utilizar productos con contenido de ácidos débiles (ácido acético al 10-15% y ácido cítrico diluido) o agua tibia y bicarbonato en caso de residuos leves. No utilizar pastas abrasivas, productos en polvo, esponjas ásperas ni lana de acero, ya que podrían comprometer la integridad de las superficies. Se recomiendan los productos para la limpieza de vidrios o específicos para materiales laminados. Para evitar las estrías, repasar los frentes con un paño seco. Las manchas de tinta se pueden tratar con alcohol desnaturalizado y un paño suave, pero el alcohol se debe utilizar con cautela, ya que es demasiado agresivo. No utilizar acetona u otros solventes / diluyentes. Durante el uso y el mantenimiento, atención a los cantos de los paneles: si se descuidan o someten a calor excesivo, agua, humedad, pueden debilitarse y favorecer la aparición de anomalías. Por este motivo, secar siempre los vapores, la condensación y el agua estanca, y no utilizar elementos de limpieza que produzcan vapor a altas temperaturas.

  • Madera

    • Puertas
    • Repisas
    • Muebles abiertos
    • Sillas y taburetes
    • Mesas
    • Tiradores
  • Las puertas enchapadas están compuestas por un panel de partículas de madera que se recubre de una hoja de aglomerado encolado con adhesivos especiales. Los aglomerados están formados por hojas de madera de diferente espesor. De esta forma se obtienen paneles que se seccionan y cantean con canto de madera maciza de aproximadamente 1 milímetro de espesor. Luego el conjunto se pinta. La pintura (de color o transparente, a la que se añade un protector final) constituye una variable estética y al mismo tiempo una protección contra los agentes externos, por lo que debe preservarse con un uso y un mantenimiento adecuados. Las maderas con las que se fabrican los aglomerados son variadas, al igual que los acabados que se obtienen. En las puertas con marco, el panel central es enchapado, mientras que el bastidor es de madera maciza.

  • “Quien elige una cocina de madera sabe que deberá tratarla con cuidado. Cuanto más natural sea la elección -con acabados que destacan el diseño, el color y la calidez de este material- mayor deberá ser el cuidado de las superficies” (Franco Bulian vicedirector Catas – Ambiente Cocina). La limpieza se debe realizar con constancia y continuidad, evitando el contacto prolongado de las superficies con agentes que ensucian. Limpiar delicadamente con un paño de microfibra húmedo y secar bien; evitar el uso de detergentes no específicos para la madera; secar todas las gotas de agua y vapor para evitar la hinchazón y el desprendimiento de la pintura debajo del fregadero y en el lavavajillas, el horno y la campana (la madera es un material higroscópico, por lo que se debe prestar atención especialmente a las zonas más expuestas a los vapores húmedos, al calor y al contacto directo con el agua). No utilizar en absoluto productos con contenido de solventes (acetona, alcohol, etc.) u otras sustancias agresivas (lejía, amoníaco y derivados, desengrasantes, etc.) que podrían modificar el aspecto de la madera de manera irreparable. Garantizar en el ambiente de la cocina un clima salubre, ni demasiado seco ni demasiado húmedo, para evitar hinchazón y agrietamientos. La madera absorbe y pierde continuamente humedad, en un intercambio constante con el aire del ambiente en el que se encuentra. Esta dinámica determina la continua expansión y retracción de la madera, fenómeno que -si la humedad en la cocina no se mantiene bajo control, evitando períodos prolongados con valores “extremos”- puede causar daños graves en este material (Franco Bulian vicedirector Catas – Ambiente Cocina). Atención a la luz: la madera es un material natural que con el tiempo madura y se modifica según las características del ambiente donde se encuentra: el color de la madera, poro ejemplo, no es químicamente estable, y con el tiempo va cambiando por efecto de la radiación luminosa. Los muebles de cocina expuestos a las radiaciones del sol pueden cambiar de color de manera no uniforme. Por todos estos motivos, conviene respetar las peculiaridades naturales de la madera y evitar cualquier forma de limpieza enérgica (ej. frotamiento excesivo, chorros de vapor, etc.).

  • Mortero

    • Puertas
    • Repisas
    • Traseras
  • El mortero de cemento es un tipo de revestimiento asimilable al lacado: no es una pintura sino un producto que se aplica con una componente de manualidad y artesanalidad que hace a este material único y nunca igual a sí mismo. La característica principal de los revestimientos de cemento es el rendimiento estético, ya que, aunque se aplique un espesor de pocos milímetros sobre la superficie de un panel, se obtiene el efecto “contundente” de una construcción y no el aspecto “liviano” de un mueble (Franco Bulian vicedirector Catas – Ambiente Cocina).

    La puerta de mortero de cemento consiste en un soporte de aglomerado de madera revestido de mortero de cemento o natural a base de cal. El mortero de cemento se realiza con pastas derivadas de mezclas atentamente estudiadas, compuestas por aglutinantes hidráulicos e inertes a base de harinas de cuarzo y arenas minerales de granulometría controlada, libres de sales e impurezas. A esta fórmula se añade un porcentaje (1÷2%) de polímeros elastoméricos estabilizantes para evitar tensiones o grietas generadas por variaciones bruscas de temperatura y esfuerzos dinámicos particulares. Las superficies se tratan para permitir la aplicación del nivelador rigurosamente a mano por expertos artesanos. Una vez seca la superficie, se aplican varias manos de revestimiento acrílico transparente: este tratamiento protege la superficie de las infiltraciones de grasa y suciedad. La particularidad del producto y el modo de aplicación determinan un aspecto cementicio con algunas características propias de su índole, como pequeñas imperfecciones, pequeños orificios y esquinas no perfectamente escuadradas; las huellas poco homogéneas de la espátula destacan aún más la elaboración artesanal. La coloración de los paneles no puede ser perfectamente uniforme, y la estética del claro/oscuro y el aspecto movido del color se debe al efecto matérico del mortero. Naturalmente, ninguna de estas características debe considerarse un defecto sino simplemente un rasgo de la naturaleza y la estética del producto.

  • Desde el punto de vista del uso y el mantenimiento, las puertas de mortero de cemento se caracterizan por una adecuada resistencia a las abrasiones, a las rayas y a las manchas. Es muy importante efectuar un tratamiento correcto y un mantenimiento del producto puntual y preciso, prestando atención a las aristas y los cantos, sobre todo en los colores más oscuros (donde las rayas y los desgastes se notan con mayor facilidad). Para la limpieza de las superficies se deben utilizar detergentes neutros diluidos en agua tibia (proporción 1:10, por ej. 0,1 L de producto de limpieza y 1 L de agua); pasar sólo un paño de microfibra o lana, al igual que en las puertas lacadas. Se recomienda enjuagar siempre las superficies tratadas con los detergentes utilizando un paño suave humedecido con agua, para evitar desgastar la capa de revestimiento de protección de la superficie. A continuación, secar bien las puertas con un paño suave y seco. Eliminar inmediatamente cualquier sustancia colorante o que pueda manchar, como café, vino, etc., y sustancias de origen ácido (vinagre, fruta, verdura, bebidas cola, etc.), para prevenir la absorción. No utilizar productos concentrados o que contengan sustancias agresivas (acetona, desincrustantes, antical, etc.), esponjas abrasivas y, en general, elementos de limpieza ásperos, ya que comprometerían la integridad de las superficies y los cantos. Por el mismo motivo, evitar choques y contacto con objetos puntiagudos (ej. cuchillos, tijeras, etc.), fuentes de calor directas (ollas, cafeteras, planchas, etc.). No utilizar sistemas de limpieza a vapor.

  • Metales

    • Herrajes y soportes metálicos
    • Tiradores
    • Electrodomésticos
  • Tiradores

    La limpieza cotidiana de los tiradores debe realizarse con un paño de microfibra. En caso de manchas utilizar un paño humedecido. En caso de manchas persistentes de grasa y afines, tratar con un paño suave y un detergente delicado de base neutra (mejor si está diluido). Los tiradores están sujetos a entrar en contacto con las manos de quien cocina y a ensuciarse con grasa, sudor, etc., todas sustancias con poder corrosivo. No dejar que la suciedad sedimente demasiado tiempo. Limpiar bien regularmente. Es fundamental adoptar este tipo de cuidado y evitar los productos agresivos. Los tiradores tienen una pátina de protección transparente e invisible que, una vez corroída por las sustancias mencionadas o por detergentes agresivos, dejará el metal expuesto a los agentes externos y vulnerable a manchas, exfoliación y fenómenos de oxidación.

    Herrajes y superficies de metal (cajones, cestos, sistemas extraíbles, rejillas escurreplatos y bandejas de goteo, estantes bajo fregadero, patas de mesas y sillas/taburetes, electrodomésticos/placas de cocción y hornos pintados).

    Para una larga duración de las bisagras de los muebles se recomienda no forzar la apertura de las puertas ni aferrarse a las mismas cuando están abiertas. La limpieza debe realizarse sólo con un paño de microfibra seco o Swiffer. Las bisagras y demás sistemas de apertura son tratados en fábrica con pastas de protección especiales que preservan el metal de las manchas y la oxidación. La eliminación de esta protección puede comportar el deterioro de estas superficies. Por lo tanto, es útil eliminar el polvo de estos componentes delicadamente, reservando el uso de detergentes delicados a la sola limpieza extraordinaria (manchas, presencia de sustancias extrañas). Con la misma modalidad deben tratarse todas las otras superficies metálicas, ya sean pintadas o con acabado cromado y satinado. Limpiar con constancia utilizando un paño de microfibra seco, añadiendo detergente neutro en caso de manchas y grasa. Se deben evitar expresamente todos los productos de limpieza agresivos, ya que deteriorarían los acabados metálicos de estos productos. Cerrar los envases de los detergentes y demás productos químicos que se guardan en el interior de los muebles, ya que con el tiempo las exhalaciones podrían causar problemas de oxidación. Asimismo se debe prestar atención a la sal, al contacto continuo con aceite y vinagre, a los depósitos de agua y cal, y en general a la humedad. Secar el agua para prevenir manchas de cal y oxidaciones. Los metales pintados no deben sufrir choques ni contacto con objetos contundentes, para evitar que la capa de pintura sufra lesiones, rayas y mellas, las cuales resultarían visibles y perjudicarían la estética de los productos. En el caso específico de las rejillas y bandejas escurreplatos, se recomienda limpiar estos componentes con regularidad, para prevenir la formación de depósitos de cal, manchas y fenómenos oxidativos. Se pueden utilizar detergentes neutros o incluso productos antical no agresivos (preferentemente ecológicos, evitando aquellos con contenido de ácidos y sustancias corrosivas y nocivas para la saludo y el medio ambiente). Para una limpieza ecológica, las rejillas y las bandejas de goteo se pueden tratar con una solución de agua/vinagre/bicarbonato.

  • Material plástico

    • Sillas y taburetes
  • Las sillas de plástico, versátiles y modernas desde el punto de vista estilístico, son ideales para combinar con mesas clásicas, de madera o mármol, con un resultado de agradable contraste. El metacrilato (comúnmente conocido como plexiglás), por su ligereza y transparencia, resulta más brillante que el vidrio. Irrompible, resistente a los choques, a los ácidos y a los agentes atmosféricos, higiénico y atóxico. Por la facilidad con que se elabora, se presta para numerosas aplicaciones en los sectores de la decoración, la industria, el artesanado, la construcción, la luminotecnia y la comunicación. El polipropileno es un material termoplástico ligero, ecológico, reciclable, impermeable, lavable, no tóxico, anticorrosivo. Se distingue por su durabilidad, alta resistencia química, facilidad de elaboración, buena resistencia a las altas temperaturas, a los choques y al agua, y facilidad de limpieza.

  • El material plástico generalmente atrae el polvo porque tiene una carga electrostática, por eso conviene tratarlo con un agente antiestático, pulverizándolo y distribuyéndolo con un paño suave. El efecto antipolvo tiene una duración prolongada. Para la limpieza ordinaria, si no hay manchas persistentes, el metacrilato y el policarbonato se limpian fácilmente con un paño de microfibra o con tejidos 100% algodón y un detergente neutro o un detergente para lavavajillas. Evitar el uso de trapos de lana o papel, ya que contienen agentes aglutinantes abrasivos. La eliminación de grasa y de manchas del material plástico es posible con productos específicos. Evitar el uso de alcohol, detergentes comunes y solventes como vinagre y diluyentes para pinturas. El policarbonato resiste bien a los ácidos pero no a los ésteres y cetonas (ej. acetona), mientras que el plexiglás ofrece una buena resistencia a los alcoholes, a diferencia del policarbonato, que se opaca enseguida. El plexiglás tiene una menor resistencia a los productos químicos ácidos, pero resiste los detergentes comunes. El plexiglás, en caso de deterioro de la superficie por presencia de rayas superficiales, se puede pulir para restablecerlo por completo. El policarbonato no es reparable. No utilizar para ninguno de los dos materiales solventes o elementos de limpieza ásperos o abrasivos.

  • PET

    • Puertas
  • El tereftalato de polietileno o PET es una materia sintética (plástica) sin PVC que se obtiene del petróleo o del metano sólo durante el primer ciclo de producción y siempre se puede volver a reciclar. Utilizado generalmente en la producción de botellas para bebidas y recipientes para alimentos, por ser muy higiénico, es reciclable al 100%, ecológico, inocuo para el medio ambiente. El PET no pierde sus propiedades fundamentales durante el proceso de recuperación, resultando transformable y reutilizable infinitas veces en la realización de productos preciados. Es una materia que respeta el ambiente, no produciendo emisiones perjudiciales: al incinerarse emite sólo agua (H2O), oxígeno (O2) y anhídrido carbónico (CO2). La transformación del PET permite ahorrar un 50% de energía, respecto de la producción de material nuevo.
    El PET se fabrica en diferentes espesores gracias a un proceso nanotecnológico que lo hace resistente y adecuado para el uso en el sector de los muebles. El uso exclusivo de materiales ecológicos, no perjudiciales para el medio ambiente y la salud del consumidor final es no sólo una tendencia actual sino un objetivo al que aspira la empresa. El PET ha dado origen a una revolución/innovación tanto en el ámbito productivo (con el empleo de nuevas tecnologías) como en el ámbito de la cultura y los valores: la producción de cocinas ecológicas constituye a todos los efectos una evolución en sentido humano, solidario y medioambiental. Una nueva frontera hacia la que todos los sectores deberán necesariamente avanzar, actualmente la única verdadera alternativa al PVC, que es el revestimiento más comúnmente utilizado por los fabricantes de muebles.
    Ventajas:

    • El tereftalato de polietileno es una materia sintética moderna, ecológica, totalmente reciclable. No emite sustancias tóxicas al ambiente durante el reciclado, resultando respetuoso del medio ambiente y la salud humana durante todo su ciclo de vida y regeneración.
    • Por ser particularmente higiénico durante el uso, se ha difundido en los sectores alimentario, cosmético, médico y farmacológico.
    • Los muebles de PET son impermeables al agua y a los líquidos de base acuosa y, por consiguiente, resistentes a las manchas.
    • Las puertas de PET aseguran la máxima practicidad gracias a la resistencia a los choques, a las rayas, a las manchas, a la luz y al calor.
    • El PET resulta ideal para amoblar ambientes modernos, destacándose por la sobriedad y la elegancia.
    • Ofrece altas prestaciones técnicas y al mismo tiempo una excelente relación calidad-precio.

    Los paneles de PET se utilizan en elementos verticales, como las puertas de muebles bajos, columnas y muebles altos. La puerta tiene un espesor de 22 mm y está compuesta por un panel de MDF certificado (conforme a US EPA TSCA TITLE VI) revestido de hoja polimérica PET de un espesor entre 0,3 y 0,5 mm, post-formada en los cuatro lados, con lado interno de melamina.
    Las principales características que diferencian el PET del material plástico tradicional son la flexibilidad y la excelente estabilidad dimensional, que lo hacen inalterable a lo largo del tiempo. La buena resistencia al calor, al desgaste y al envejecimiento térmico lo convierte en uno de los materiales más innovadores y orientados al futuro.
    Los colores disponibles son muchos, para seguir las tendencias estéticas más actuales: del liso mate o brillante al acabado matérico, tipo madera, mortero o mármol.

     

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    El PET es un material práctico porque es sintético, versátil desde el punto de vista del uso y del mantenimiento. Higiénico, no absorbente, fácil de limpiar con productos de uso común. Sin embargo, como ocurre con todos los materiales empleados en la cocina, conviene eliminar rápidamente los depósitos de agua, vino, café, aceite u otros líquidos con un paño suave, para evitar que queden restos resecos de las sustancias depositadas. Para la limpieza, utilizar sólo un paño suave de microfibra y un detergente líquido neutro. Repasar con un paño humedecido con agua caliente y secar bien. Evitar el uso de esponjas, lana de acero, productos abrasivos, sustancias agresivas como acetona, alcohol o detergentes con contenido de cloro y lejía, desengrasantes fuertes, productos descalcificadores a base de ácido fórmico, limpiadores para desagües, ácido clorhídrico. En general, como en el caso de todas las superficies sintéticas/plásticas, la recomendación es evitar el contacto directo y repetido con fuentes de calor y vapor húmedo. Se aconseja encender la campana durante la cocción de los alimentos, secar los vapores y la condensación, utilizar protecciones y soportes de apoyo para las ollas y los recipientes calientes, los hornos y demás electrodomésticos no aislados en la parte que se apoya.

  • Piedras

    • Encimeras
    • Fregaderos integrados
  • Las piedras más utilizadas en la producción de encimeras de cocina son el mármol y el granito, ambos de origen natural, caracterizados por su dureza y escasa porosidad. El granito es de formación magmática y se compone principalmente de cuarzo, que le da resistencia y brillo. Además del cuarzo, contiene otros minerales que influyen en el color de este material, reconocido por su estructura granulosa. El mármol es de origen sedimentario y contiene esencialmente carbonato de calcio, que en las formas más puras es blanco pero junto con otros minerales asume diferentes colores, estrías y efectos estéticos peculiares. Las piedras son particularmente nobles por su origen natural, pero también por la belleza y la preciosidad, que las hacen únicas, nunca iguales; por este motivo, cada suministro tendrá características de color (tonalidades, estrías, granos) y rasgos diferentes (difícilmente perceptibles con la sola evaluación de una muestra de color en el momento de la venta). Por lo tanto, ninguna de estas peculiaridades deberá percibirse como un defecto sino como un atributo único.

  • La limpieza cotidiana de las piedras se realiza con un paño de microfibra húmedo y detergente neutro vertido sobre el paño, no directamente sobre las superficies. Las zonas tratadas se deben secar para que no queden trazos. Utilizar sólo productos específicos: cualquier sustancia no adecuada o demasiado agresiva podría crear problemas. Si bien son resistentes al calor, los mármoles y granitos deben preservarse de fuentes de calor directas: se recomienda utilizar soportes de apoyo para las ollas o protecciones para evitar fracturas, y tajares para evitar rayas y mellas. Se trata de superficies delicadas por su porosidad y composición química. En particular, el mármol es menos duro que el granito, y más poroso; por eso se debe prestar atención para prevenir el contacto con las sustancias que manchan. Como la coloración es más homogénea y clara, deja entrever con mayor facilidad las manchas y las marcas. En general, tanto los granitos como los mármoles necesitan estar protegidos de sustancias que manchan: vino, café, té, etc., sustancias ácidas como limón, vinagre, tomate, bebidas cola, etc. Todos los alimentos con contenido de ácido cítrico (fruta, cítricos, etc.) son corrosivos. Atención también a las sustancias grasas, como el aceite, que penetran en el interior de los materiales y dejan aureolas. Las manchas se deben eliminar de inmediato para evitar fenómenos de absorción que resultarían irreparables. El agua se debe secar bien, ya que puede dejar manchas de cal difíciles de eliminar; con los mármoles y granitos no es posible utilizar detergentes antical, pues éstos causan fenómenos corrosivos y manchas imposibles de eliminar. Un buen tratamiento impermeabilizante realizado sobre toda la superficie ralentizará la absorción y permitirá intervenir antes de que el líquido penetre en la piedra; sin embargo, la impermeabilización no ofrece protección contra los efectos corrosivos de las sustancias ácidas. Para preservar las piedras a lo largo del tiempo es fundamental renovar regularmente el tratamiento impermeabilizante con los productos específicos.

  • Polymeric

    • Puertas
    • Repisas
    • Muebles abiertos
    • Zócalos
  • Las hojas poliméricas son de material plástico de distintos tipos directamente encolado sobre las superficies de los paneles para realizar puertas o muebles de almacenamiento. Frecuentemente se combinan con paneles de fibras, ya que su mayor compacidad superficial permite la aplicación de hojas incluso muy delgadas sin alterar la planaridad, sobre todo en caso de alto brillo. Se trata de materiales de revestimiento, como los papeles impregnados y los laminados (Franco Bulian vicedirector Catas – Ambiente Cocina).

    Las puertas de material polimérico se componen de un panel de fibras de madera de mediana densidad (MDF) cuya superficie se reviste con un material sintético o PVC de espesor variable que confiere al panel una estética agradable, haciéndolo resistente a las infiltraciones de líquidos y a los choques. Las hojas poliméricas disponibles en versión lisa o decorada (ej. efecto madera) permiten revestir de manera continua tanto la cara frontal de la puerta como los cuatro cantos laterales (la puerta es post-formada en los cuatro lados con radio variable). El lado posterior de la puerta puede ser de un color diferente del de los otros lados. En línea general, las cocinas de hoja polimérica presentan la ventaja de ser resistentes a los choques, impermeables y fáciles de limpiar.

    La alternativa al PVC es el PET (polietileno tereftalato), particularmente adecuado para el revestimiento 3D. La innovación radica el uso de un material que normalmente se emplea en el sector alimentario (el PET se utiliza para envases de alimentos y botellas de agua mineral y bebidas). Se trata de un producto ecológico totalmente reciclable, sin cloro y sin emisiones de sustancias tóxicas al ambiente, que garantiza el respeto de la salud del usuario final. Elegir una puerta de PET significa utilizar en la cocina un material esterilizable e higiénico (el PET se emplea no sólo en la casa sino también en el ámbito médico-sanitario, donde la higiene y el respeto por el medio ambiente son fundamentales). Las cocinas realizadas con este tipo de puerta se caracterizan por el brillo de las superficies y la practicidad de uso y mantenimiento, gracias a la resistencia a las rayas, las manchas, la luz y el calor.

  • Para la limpieza de este tipo de puerta se recomienda utilizar sólo un paño suave tipo microfibra ligeramente humedecido, añadiendo en caso de manchas y grasa un detergente neutro sin solventes o sustancias agresivas. Secar inmediatamente con un paño suave y seco, especialmente las uniones de la puerta. En caso de suciedad persistente, utilizar esponjas suaves con detergentes líquidos, por ej. detergentes para vidrios o específicos para superficies plásticas. No utilizar pastas abrasivas, productos en polvo, esponjas ásperas ni lana de acero. En caso de manchas de cal, utilizar detergentes con contenido de ácido acético (fórmula al 10-15%) o ácido cítrico. Para las manchas más leves, agua tibia y bicarbonato. No utilizar alcohol, acetona, detergentes con contenido de cloro, amoníaco o lejía. Está terminantemente prohibida la limpieza con chorros de vapor, ya que los materiales plásticos podrían deformarse. Durante el uso y el mantenimiento, preservar los cantos del exceso de calor, el agua y la humedad.

  • Resina

    • Fregaderos
  • Los fregaderos de resina están realizados con un compuesto de resinas y cargas minerales polimerizadas en molde: son resistentes a los agentes químicos y las manchas, pero con el tiempo pueden perder su elasticidad y se pueden romper en presencia de variaciones térmicas bruscas (dilatación y retracción imputables, por ejemplo, al contacto con agua fría y caliente). La limpieza es muy sencilla, pero con el tiempo se puede complicar por la formación de micro rayas superficiales que retienen la suciedad. No se manchan de cal como los fregaderos de metal pero se pueden formar depósitos y manchas de distinta naturaleza. Para prevenir este tipo de situaciones y asegurar el mantenimiento del material a lo largo del tiempo, resulta fundamental la limpieza cotidiana y regular. Para una limpieza correcta, utilizar jabón para platos y bicarbonato, pasándolos delicadamente sobre toda la superficie con una esponja semiabrasiva, y luego enjuagar. Otro método muy eficaz es llenar el fregadero de agua caliente, añadir detergente para lavavajillas y dejar actuar. Enjuagar con abundante agua pasando una esponja semiabrasiva. Es importante no utilizar productos como ácido muriático, amoníaco, soda cáustica o detergentes alcalinos o muy agresivos. Prestar mucha atención al uso de productos para destapar desagües y tuberías. Se recomienda seguir las indicaciones de los fabricantes para una limpieza más cuidadosa y precisa.

  • Revestimientos y tapizados

    • Sillas y taburetes
  • Considerando la delicadeza de la piel, la piel sintética, el cuero, el cuero regenerado y los tejidos, se recomienda limpiar sólo con productos específicos. La limpieza cotidiana debe realizarse con un paño de microfibra húmedo; secar con un paño seco. Para los tejidos existen detergentes especiales, al igual que para las pieles y afines. La única recomendación es limpiar con delicadeza, evitando frotar con energía, para no crear rayas y laceraciones.

  • Vidrio

    • Puertas
    • Estantes
    • Traseras
    • Mesas
    • Encimeras
    • Electrodomésticos
  • El vidrio es un material altamente higiénico de alto impacto estético con el que se pueden realizar varios componentes: puertas, encimeras, traseras, estantes, electrodomésticos, placas de cocción, mesas.

    Las puertas de vidrio se componen de un marco perfilado extrudido de aluminio con acabado brill (pulido), cepillado/oxidado o pintado con polvos, con acabado mate, con un espesor que puede ser de 20-24mm. En algunos casos, la puerta puede ser enchapada en la parte posterior con un panel (polipropileno), que asegura una mayor estabilidad y también un mejor impacto estético. A la estructura del marco de aluminio se aplica un vidrio brillante o satinado, en las versiones bronce, transparente, stop-sol o pintado, de 4mm de espesor. El vidrio siempre es templado, es decir que presenta las características de dureza y resistencia a los golpes que se obtienen a través del templado. El procedimiento consiste en calentar el vidrio a altas temperaturas (650°C) para luego enfriarlo bruscamente con chorros de aire. Esto permite obtener un vidrio seguro y 5 veces más resistente que el vidrio tradicional, y que en caso de rotura se fragmenta en trozos minúsculos no filosos. La principal característica de las puertas de vidrio es que asocian un fuerte impacto estético a una alta garantía higiénica derivada de la impermeabilidad y ausencia de porosidad de la superficie. Todo esto hace del vidrio un material resistente al deterioro y al decaimiento estético a lo largo del tiempo, fácil y rápido de limpiar, siempre que se utilice y mantenga correctamente. La puerta de vidrio tiene una alta resistencia a las manchas y a la cal, sobre todo si el vidrio es brillante; no absorbe líquidos, por lo que ofrece un excelente nivel de protección contra el aceite y otros productos de uso cotidiano. Además, no sufre ninguna variación dimensional por efecto de la temperatura o de la humedad. “Atención: no derramar líquidos sobre estas superficies, ya que pueden penetrar en el interior de la estructura del mueble a través de las juntas y las fisuras y generar expansiones en el caso de la madera, o efectos corrosivos en los elementos metálicos” (Franco Bulian vicedirector Catas – Ambiente Cocina). Atención también a la infiltración de líquidos y polvos en la parte posterior de la puerta entre el vidrio y el marco en ausencia de panel HDF: limpiar regularmente y secar bien.

    En el caso específico de la encimera de vidrio valen las notas técnicas y estéticas anteriores. La característica principal es que al fuerte impacto estético se asocia la higiene, asegurada por la superficie no porosa, la resistencia a la torsión y a los choques, y la resistencia al deterioro estético a lo largo del tiempo. Los materiales empleados para la construcción de estas encimeras son los siguientes:

    1) Vidrio de 12 mm de espesor
    2) Soporte de melamina clase E1 hidrófugo V100 espesor 28 mm
    3) Canto de aluminio o canto de vidrio
    4) Lacado con pinturas sin plomo
    5) Colas especiales

  • Para la limpieza de las puertas de vidrio, al igual que las encimeras, es posible utilizar un paño de microfibra suave y un detergente para vidrios. Evitar las lanas metálicas, las esponjas abrasivas y, en general, elementos ásperos que puedan rayar. Por el mismo motivo no deben utilizarse sustancias abrasivas ni detergentes en polvo; evitar todos los productos particularmente agresivos (el ácido fluorhídrico, por ejemplo, comporta daños irreparables). Evitar los choques y el contacto directo con objetos muy calientes o muy fríos. Más específicamente, no apoyar materiales candentes o recalentados o que hayan estado en contacto con el fuego: ollas, cafeteras, placas, parrillas, planchas, etc. (en estos casos, proteger las superficies con soportes de apoyo). No golpear el vidrio con objetos contundentes (utensilios, botellas, ollas, etc.) que puedan causar mellas. En caso de manchas de cal, se pueden utilizar detergentes ácidos o vinagre (ácido acético al 10-15% y ácido cítrico diluido). En el caso de las puertas, atención al contacto de la parte interna de las puertas pintadas con sustancias que manchan y productos de limpieza no adecuados.

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